¿Qué impacto tiene el juego en el desarrollo y aprendizaje de los niños de preescolar?


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La investigación realizada por el equipo de CEDETi en dos escuelas de la comuna de La Pintana invita a pensar en formas alternativas de enseñanza

Junio 24, 2016

Aprender jugando” y “desarrollar habilidades jugando” son consignas que forman parte del equipo de CEDETi, “especialmente cuando se trata de niños tan pequeños”. Así se expresan el psicólogo Diego Urzúa y la educadora María Paz Ramírez, ambos encargados de coordinar una investigación, en el marco de un proyecto Fondecyt, que reivindica las ventajas del juego frente a la metodología tradicional en la etapa preescolar.

En el sistema educativo chileno hay una fuerte tendencia a la escolarización con carga curricular en edades tempranas. A sabiendas de esta inclinación, nos preguntamos qué ocurriría con el desarrollo de las funciones ejecutivas si el aula sustituyese los libros y cuadernos por juegos.

Para encontrar respuesta realizamos una investigación de tres meses en los colegios Marcelino Champagnat y Santa Rita de Casia, ambos pertenecientes a la comuna de La Pintana. Durante este periodo comparamos la evolución de grupos de kínder de las escuelas citadas, que siguieron el modelo tradicional de aprendizaje, con otros dos grupos, uno por cada colegio, en los que los niños jugaban en clase.

Las conclusiones preliminares indican que los niños que jugaron obtuvieron los mismos resultados de aprendizaje que los que estudiaron de forma regular. Sin embargo, los profesores reportaron cambios relacionados con una mayor participación de estos niños en clase, curiosidad y predisposición a relacionarse entre ellos.

Estos estudios refrendarían la idea que mantiene nuestro equipo de que el juego es el hábitat natural del niño y por ende el espacio en el que se siente más cómodo para aprender. “Es más fácil que un niño se comprometa con el juego”, afirman los encargados del análisis. No obstante, esta línea de investigación tendrá continuidad en los próximos meses, con el fin de ofrecer resultados concluyentes.

Actualmente el equipo organiza talleres en distintos colegios para proporcionar claves y manuales a los profesores que les permitan confeccionar de forma autónoma sus actividades lúdicas. En este sentido, la coordinadora del ciclo preescolar del colegio Marcelino, María Isabel Arancibia, reconoció que incorporar el juego en los programas de la escuela “es una posibilidad real, ya que contribuye a la evolución de los niños y permite dinamizar las clases, aliviando de alguna forma el exceso de carga curricular”.

La profesora hizo hincapié en que implementar estos cambios “es compatible con las directrices que establece el Mineduc, ya que el organismo ministerial no determina la metodología a seguir para alcanzar los objetivos”; opinión que también comparte la educadora del colegio Santa Rita de Casia, Sandra Ahumada. Ambas coinciden en que lo más importante para implementar estos programas innovadores es contar con profesores creativos “que crean firmemente en lo que hacen”.

¿Para qué sirven las funciones ejecutivas?

Si papá compró seis manzanas y le regaló dos a mamá, ¿cuántas manzanas le quedan a papá? Resolver este sencillo cálculo tiene que ver no sólo con las matemáticas, sino también con el proceso cognitivo de retener información a corto plazo; en este caso, “compró seis manzanas”, “regaló dos”. Sin este proceso, que tiene que ver con la memoria de trabajo y forma parte de las funciones ejecutivas del individuo, sería imposible resolver el problema matemático. Lo mismo ocurre con la lectura. Se puede aprender a leer, pero si no se retiene la información a corto plazo, sería imposible hilvanar y comprender el sentido de un texto, por sencillo que sea.

Otras funciones ejecutivas están relacionadas con la inhibición, como por ejemplo la capacidad de prestar atención, esperar el turno de intervención o controlar las emociones. De igual modo, la flexibilidad sería el tercer proceso sustancial de las funciones ejecutivas, entendida como la capacidad de adaptar los conocimientos que tenemos a nueva situaciones. Dicho de otra forma, vendría a ser un “lo que antes valía, en otro contexto, ahora no. Porque las reglas, los usos o costumbres han variado”.

De la asimilación de estos procesos ejecutivos previos dependerá la capacidad de aprender de los niños, pero también sus posibilidades de desarrollar habilidades blandas que les permitan relacionarse de la mejor manera, como pueden ser la empatía, la interacción social o la adaptación al entorno. Por cierto que su interiorización en edades tempranas tiene mucho que ver con el apoyo del mediador, padre o docente.

Información periodística, César Estévez. cestevezp@uc.cl
Fuente principal, Diego Urzúa. Psicólogo investigador

    Un comentario en “¿Qué impacto tiene el juego en el desarrollo y aprendizaje de los niños de preescolar?

    Leonor Ríos Galleguillos dijo:

    Excelente investigación.

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