CEDETi presenta El Principito inclusivo en FILSA 2016, un trabajo responsable con la discapacidad sensorial


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"El resultado es fruto del trabajo con la comunidad de personas sordas. Es accesible para todos los usuarios gracias a la incorporación de recursos multimodales"

Octubre 27, 2016

“Las flores perfuman nuestro planeta, pero yo no era capaz de alegrarme por ello”, cita El Principito, una de las obras cumbre de la literatura infantil, traducida en más de 250 idiomas. Pues bien, pese a este espíritu sensibilizador de la obra, inexplicablemente hasta ahora no contemplaba las necesidades de acceso a la lectura y comprensión de comunidades con discapacidad sensorial, como pueden ser los sordos. Hasta ahora.

Así, comprometida con esta idea de cambio de paradigma, la decana de la Facultad de Educación de la Universidad Católica, Lorena Medina, comenzó la presentación de El Principito, versión inclusiva, que tuvo lugar en la Feria Internacional del Libro de Santiago.

La decana afirmó que desde ahora El Principito “habla un nuevo lenguaje, el multimodal”. Un lenguaje inclusivo 100% gracias a una serie de recursos tecnológicos, que hacen que todos puedan disfrutar del perfume que narra la historia. De la lectura y del acceso a la cultura. En este sentido, la decana fue crítica con el diseño de contextos educativos al advertir que la mayoría de veces se pone el foco en los niños ya integrados. “El Principito no se ha olvidado de nadie”, indicó.

En la presentación estuvo también la directora regional metropolitana del Servicio Nacional de la Discapacidad (Senadis), Evelyn Magdaleno; que reconoció “la importante labor” que llevamos a cabo en el Centro de Desarrollo de Tecnologías de Inclusión (CEDETi UC) en temas de accesibilidad, entendida no sólo como accesibilidad a los edificios o infraestructuras. La directora recordó otras lecturas inclusivas desarrolladas en el Centro, como las de Papelucho o Los tres chanchitos en el circo.

Magdaleno confesó que la accesibilidad universal de los textos es una cuestión de “justicia social”, al tiempo que consideró “inexplicable” que una obra escrita hace 73 años no estuviera al alcance de todos hasta la fecha. “Es como si en un país angosto y de costa como es Chile, sólo algunos pudieran acceder al mar”, comparó.

El ideólogo de estos desarrollos es Ricardo Rosas, director de CEDETi. Se refirió a “El Principito” como un libro “diferente; seguramente, el único que encuentras tanto en la sección de adultos como en la de adolescentes y niños en una librería”. Así, habló de la responsabilidad de crear una versión verdaderamente accesible para todos los públicos, compromiso que nace del amor por la literatura. “Queríamos honrar el espíritu del libro y del autor y, aunque ha sido necesario hacer cambios, creo que esta versión inclusiva mantiene la esencia con la que nos encandiló Antoine de Saint Exupery”, comentó.

El proceso de creación

La obra inclusiva es el resultado de una consulta realizada a la comunidad educativa. De entre las opciones dadas, las escuelas indicaron que era prioritario comenzar por la versión inclusiva de El Principito, lo que significa que vendrán más. A partir de ahí, “centramos nuestros esfuerzos en facilitar el acceso a la información a través del formato multimodal”, indicó Marcelo Pizarro, psicólogo e investigador de CEDETi, durante la parte técnica de la charla.

Pero, ¿cómo íbamos a facilitar el acceso si nosotros no entendemos las necesidades educativas de una persona sorda? Había que trabajar con ellos. ¿Qué hicimos? Colaboramos con alumnos y expertos sordos de los colegios Dr. Jorge Otte y Santiago Apóstol, de la comuna de Santiago.

Ilustraciones y textos adaptados, propuestas, bocetos, textos reducidos, más largos… Y revisiones. Muchas revisiones. Compartíamos nuestras sugerencias con los colegios y nos devolvían observaciones. “Fue un proceso arduo”, explica la otra cabeza visible del proyecto, Pablo Escobar, también psicólogo e investigador del Centro.

Para facilitar la comprensión, hubo que adaptar los textos originales y realizar dos versiones en multimodal, una más breve y otra extendida. En este sentido, hay que tener en cuenta que la escritura no es la lengua original de las personas sordas, es otra lengua. Es decir, teníamos que estructurar la información conforme a niveles de dificultad y aprendizaje. Esto supuso un enorme trabajo de análisis y síntesis, y la participación de dos intérpretes en lengua de señas.

Otro punto crítico fue el de las ilustraciones. En el formato audiovisual predomina la imagen, lo que significa que todas las láminas tenían que contemplar ilustraciones, algo que no ocurre en la versión original. Esta tarea supuso uno de los mayores retos del proceso de transformación: ¡teníamos que crear ilustraciones propias! Y que a la vez fueran respetuosas con la esencia del libro… El reto fue resuelto con gran colorido por la investigadora e ilustradora del Centro, Soledad Véliz.

El resultado final de este proceso, cuya última fase fue el testeo de la usabilidad de la plataforma para lograr una experiencia de usuario atractiva, es una herramienta accesible para la comunidad de personas sordas, que se estructura por capítulos y respeta los diferentes niveles de conocimiento de la lengua española. Es legible y audible, contempla videos con intérprete en lengua de señas chilena y es tremendamente dinámica, entretenida y audiovisual. Además, permite cambiar el formato con el que se interactua en cualquier momento de la lectura. En definitiva, un libro para todos.

Puedes descargar El Principito versión inclusiva aquí.

Más información
César Estévez, periodista CEDETi UC
cestevezp@uc.cl

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