Logo CEDETi UC Logo CEDETi UC

8 Marzo 2022

En la conmemoración de un nuevo 8M te invitamos a leer la columna de Jimena Luna Benavides, Coordinadora de proyectos en CEDETi UC y Ciapat Chile.

Una de las grandes luchas feministas ha sido y sigue siendo, la de alcanzar la autonomía de las mujeres, tanto en el ámbito económico, como físico y en la toma de decisiones. Estos conceptos toman mayor relevancia para nosotras, las mujeres con discapacidad, ya que, de acuerdo con las estadísticas, registramos menores ingresos que hombres con discapacidad e incluso, mujeres sin discapacidad, siendo nosotras una de las poblaciones más empobrecidas.

Lamentablemente, en el plano de la autonomía física, persiste aquella realidad en que estamos expuestas a mayor riesgo de sufrir violencia o abuso, y existe casi un nulo respeto frente a nuestros derechos sexuales y reproductivos, como es la aplicación de la esterilización forzada en mujeres con discapacidad. Mientras tanto, cuando una mujer con discapacidad desea ser madre, se ve enfrentada a una serie de prejuicios y presiones culturales, lo que se acompaña con un nulo apoyo estatal que garantice recibir los servicios de apoyo o tecnologías adaptadas para las etapas de gestación y crianza, fundamentales para el bienestar tanto de la madre, como de sus hijas e hijos.

La autonomía en la toma de decisiones tiene una aplicación tanto a nivel individual, para tener el control sobre nuestras propias vidas, y a nivel institucional, participando en el diseño y desarrollo de políticas orientadas a fortalecer la participación social de las mujeres con discapacidad. El paternalismo muchas veces nos coarta las posibilidades de decidir sobre nuestra propia vida. La subrepresentación de personas con discapacidad en espacios de toma de decisiones, también ha sido un problema que mantiene estancadas algunas políticas públicas, por lo que es de suma urgencia que más mujeres con discapacidad se integren en cargos de toma de decisiones, especialmente en aquellos que requieren el trabajo interseccional de género y discapacidad.

En esta nueva conmemoración del 8M, debemos como sociedad reflexionar sobre las brechas históricas y actuales que persisten sobre las mujeres con discapacidad y debemos proyectarnos como una sociedad que brinde garantías de apoyos y cuidados, ya sean tecnológicos o humanos, para permitirnos ejercer nuestras autonomías en igualdad de condiciones. Considero que verdaderamente estamos en un momento crucial y oportuno para que estas proyecciones se concreten, con un gobierno entrante que tiene como eje central los cuidados, además de una nueva constitución que sin duda será mucho más respetuosa con las diversidades.

¿te gusta esta publicación?
Comparte esta publicación

Biarly Sepúlveda

Encargada de comunicaciones

biarly.sepulveda@uc.cl